fish-3203499_1920 (1)

19 Mar Hoy no enseño, aprendo desde el corazón

Desde hace más de un año semanalmente cuelgo post sobre temas que os preocupan y en los que os ofrezco diferentes pautas para poder afrontarlos. Pero esta semana no voy a publicar un post más. Hoy no enseño sino que os transmito todo lo que he aprendido en estas últimas semanas.

Hace poco más de una semana nos encontrábamos con la terrible noticia del asesinato del pequeño Gabriel. Han sido muchas horas de información por parte de diferentes medios de comunicación, desde el mismo momento de su desaparición.

Desgraciadamente son muchos los casos en nuestro país que nos ha roto el corazón, pero el pequeño Gabriel (al que yo considero el Gran Gabriel) y su familia han provocado algo diferente. Tanto que creo que ha sido la primera vez que todos hemos participado, de alguna manera en su funeral.

Por mucho que queramos imaginarnos el profundo dolor que sienten sus padres sólo llegaremos a imaginarlo. Las únicas personas que pueden sentir lo que ellos sienten son aquellos que por desgracia han perdido a un hijo  y aquellos a los que un día un ser perverso les arrebató la vida y los sueños.

Yo siempre digo que hasta en los peores momentos podemos aprender y agradecer. Patricia y Ángel no han cesado en sus agradecimientos a toda la población que de una manera u otra han estado con ellos. Han sido conscientes del gran movimiento que se ha producido con este caso.

Posiblemente no sean todavía conscientes de lo mucho que nos han enseñado y lo mucho que tenemos que agradecerles:

-La capacidad de unión de una pareja que estaba rota cuyo afán era encontrar a su hijo.

-La capacidad de llegar a los corazones de todos los españoles, y de removernos algo por dentro, desde la humildad y la serenidad.

-La capacidad de mantener su templanza en los peores momentos, porque lo único que esperaban era encontrar con vida a su hijo.

-A pesar del dolor, la capacidad de darle a su hijo el lugar que debía ocupar, dejando el odio a un lado. Lo importante y el protagonista es el pequeño y nadie más.

Hace tiempo me dijeron que todos venimos a este mundo con una función. Si esto es así, la función de Angel, Patricia y Gabriel ha sido la de unir, sentir, poner por delante el bien y dejar atrás el mal, movilizar a un país que ha dejado las discusiones a un lado y que nos hemos unido por y para él. Todos hemos llorado y todos hemos visto cómo podemos ser mejores personas y cómo existe más bondad de la que nos imaginamos.

Por todo ello, gracias

Sin comentarios

Escribir un comentario

Pin It on Pinterest

Shares